sábado, 30 de agosto de 2008

historia general de chile en el siglo XX


Los británicos continuaron jugando importantes roles en la industria y el desarrollo económico de Chile, pero se unieron en el siglo XX a inversionistas de otros países europeos y de América del Norte. La nueva tecnología de los tranvías eléctricos vino de Alemania y de los Estados Unidos, y fueron la Allgemeine Elecktricitäts Gesselschaft de Berlín y la General Electric Company de Schenectady quienes construyeron los sistemas de tranvías chilenos durante los próximos 20 años.

La CET&L contrató a la AEG para la instalación y ordenó una variedad de equipos de la Waggonfabrik vorm P. Herbrand de Colonia. Los tranvías eléctricos comenzaron a ser probados comenzando el nuevo siglo y cinco carros inauguraron el tranvía eléctrico en Santiago, el primero en Chile, desde el depósito de tranvías en la calle Mapocho hasta la Alameda Bernardo O’Higgins, el 2 de septiembre de 1900.

Una pequeña compañía chilena en Santiago también comprometió a la AEG para construir una línea de tranvía eléctrico con cremallera en el cerro Santa Lucía –ese famoso peñón donde había sido fundada la nación 360 años antes. La línea abrió en 1902, una de las primeras líneas eléctricas con cremallera en el mundo. En 1903 la AEG instaló una vía férrea eléctrica industrial que corrió un carro de pasajeros sobre las calles de Traiguén (IX Región).

Ese mismo año, otro grupo alemán obtuvo la autorización para construir un sistema de tranvías eléctricos en Valparaíso, la segunda ciudad de Chile, y formó la Elektrische Strassenbahn Valparaiso en Berlín. La AEG fue también contratada para la instalación y diez tranvías eléctricos de dos pisos construidos por Van der Zypen & Charlier en Colonia inauguraron el sistema de tranvías de Valparaíso en 1904. En 1906 diez elegantes carros salón construidos por la Waggonfabrik Falkenried de Hamburgo inauguraron una línea suburbana a Viña del Mar. Dos de las líneas de Valparaíso usaron un peculiar riel central para frenar en los cerros.


En la época actual, es decir, a lo largo del siglo XX, la práctica de la moral y, lo que es peor, los criterios y las normas morales han sufrido un evidente y galopante deterioro. Cualquier observador serio que intente un análisis de nuestra época llegará a concluir que nos hallamos en un claro período de corrupción general. Nunca se ha valorado menos la vida humana; en el siglo XX se han cometido, en muy diversos escenarios, crímenes contra la Humanidad de los que unos han sido denunciados y reprobados e incluso castigados; otros, que han ocurrido en los años finales del siglo e incluso en la actualidad más próxima, siguen ostentosamente impunes, como casi todos los cometidos en las guerras tribales africanas, los de China, los de Cuba o los de la antigua Yugoslavia. No hay mayor degradación de la moral que el desprecio a la vida humana y ese desprecio es una característica especialmente trágica del siglo que termina cuando se escriben estas líneas. En la esfera pública la corrupción, el abuso de poder y la perversión de la justicia son rasgos generalizados en autocracias o en democracias. En el vasto campo de las relaciones humanas, los criterios morales no solamente se han relajado, en muchos casos, incluidas las naciones que se dicen civilizadas, parecen haber desaparecido. El abominable crimen del aborto está legalizado en casi todas partes, y su práctica sistemática se disfraza como muestra de libertad. La simple mención de la fidelidad matrimonial, la defensa de la familia y la moral sexual suscita no ya rechazos, sino carcajadas. Vamos a ver muy pronto algún caso para comprobar cómo se aplica la moral en el programa de importantes partidos políticos con peso decisivo en el mundo.

sábado, 23 de agosto de 2008

Historia:Región de La Araucanía


Los primeros pobladores, recolectores de vegetales y cazadores de pudús y zorros dejaron sus huellas 4.800 años atrás, al norte de Temuco, en dos sitios arqueológicos del período arcaico: los aleros de Quillén y Quino. También se han encontrado vestigios de pueblos originarios en la isla Mocha en la Península de Pucón a orillas del lago Villarrica, en el lago Colico y en las cercanías del lago Calafquén. El periodo arcaico representa una forma de vida y recolectora y/o recursos marinos, y corresponde a una etapa anterior de la aparición de la cerámica. Los colones que llegaron del norte contribuyeron al arte de cazar.

Culturas posteriores a ellos han dejado huellas en sitios como El Vergel en la costa y en el valle de Temuco. Según investigaciones, los complejos culturales Pitrén y El Vergel serían la base que dio origen a la cultura mapuche. Los grupos arcaicos se desplazaban en la época estival hacia sectores altos de Los Andes para recolectar el piñon y aprovisionarse de obsidianas y riolitas, así fue como estos grupos llegaron hasta el volcán Lonquimay. En la región el período Arcaico duró aproximadamente entre los 700 y 1.000 a.C, fue así como después de siglos de convivencia con la naturaleza se produjo la práctica de la horticultura.Se sabe que fue alrededor del año 300 d.C que llegaron nuevas poblaciones con el conocimiento de la alfarería proveniente de la zona central.Las culturas fueron evolucionado hasta dar origen a la cultura mapuche.En el mundo mapuche no construían aldeas ni pueblos, se agrupaban en clanes y vivían de los frutos que daba la tierra. La tierra era abandonada cuando disminuía su rendimiento y construían una nueva ruca en otro lugar. Este paisaje sufrió un cambio radical desde el siglo XVI. El desplazamiento de la población, ocasionadas por las guerras, epidemias y la violenta actividad volcánica, produjo un avance significativo de los bosques.Durante 40 años los conquistadores ocuparon el terreno mapuche, pero una gran insurrección en 1600 los expulsó y por un siglo y medio la frontera estuvo en el río Bio Bio.Las transformaciones más significativas producidas por la vecindad de los conquistadores fueron en lo social, la adopción de un régimen semi guerrero y la institución del "malón" o incursión del pillaje. En 1552, al borde del río Cautín, Valdivia instaló la Ciudad Imperial en homenaje a Carlos V. Estaba ubicada a 55 km de Temuco a la costa, donde hoy está Carahue, en la confluencia de los ríos Cautín y Las Damas (así bautizado por Valdivia por encontrar ahí jóvenes mapuches en su aseo matinal). La Ciudad de Imperial llegó a ser la más próspera de Chile durante la Conquista española. Durante 282 años esta "isla" vivió en libertad. En 1881-82, en plena Guerra del Pacífico y cuando el ferrocarril llegaba ya hasta San Rosendo (Región del Bio Bío), el gobierno decidió superar definitivamente la discontinuidad del territorio. El Ejército de la Frontera avanzó hacia el sur fundando fuertes hasta el río Toltén, fuertes que con los años serían cimientos de pueblos y ciudades. El 24 de febrero de 1881 se fundó el fuerte de Temuco en las riberas del Cautín por don Manuel Recabarren. El paso de fuerte a pueblo y luego a ciudad fue un proceso rápido para Temuco. En 1883 comenzaron a llegar los primeros colonos extranjeros, los cuales, hasta 1894, alcanzaron a más de 7000. Provenían de 9 naciones distintas y estaban repartidos entre las provincias de Malleco y Cautín. Antes de cumplir 15 años, ya había llegado el tren a Temuco.